Francisco de Goya 1797-98 – No Hay Remedio

La historia nos demuestra una y otra vez que no hay remedio, que siempre todas las esperanzas
se pierden, las Variaciones de Goldberg han aplacado un poco mi discurso, pero con unas
palabras mas sosegadas me llevan a las mismas conclusiones.
“I have a dream” le escuchaba esta tarde a Martin Luter King en su famoso discurso de Agosto
de 1963, los sueños de los hombres se derriban como castillos de naipes con el soplo de un niño,
siempre las esperanzas se convierten en sueños rotos. En el siglo XVIII La Inquisición seguía
ejecutando en España con plenos poderes para hacer y deshacer, no me extraña que Goya
muriese desilusionado y triste en Burdeos después de ver volver a un Borbón inepto y traidor,
triunfante al poder, ese pintor que abrió nuestro arte a la modernidad con sus Pinturas Negras,
alejadas de toda su estética anterior, al final otra oportunidad perdida.
Y así pasa siempre, los seres humanos pierden oportunidades de encauzar sus formas de
construcción social desde posiciones mas justas para todos, siempre las traiciones y nuestros
defectos intrínsecos nos hacen darnos de cabeza contra ese mismo muro generación tras
generación, siempre la barbarie se sale con la suya.

Marc Riboud ©

El otro día un amigo me dijo que alguien le había comentado que yo parezco siempre enfadado
por lo que trasmito es mi blog, yo creo que esa opinión sobre mi es un error, simplemente comento
en voz alta lo que pienso, las cosas que la vida me sugiere, muestro lo que me gusta y lo que no
me gusta y comparto con todos los que pasan por mi blog mis trabajo más recientes, mis
inquietudes o mis vivencias.
Evidentemente alguien que tenga un poco de sensibilidad siempre se revela contra la violencia, y
más si esta se ejerce desde el poder queriendo legitimar unas injusticias legales, eso me revela,
me indigna, como a ese grupo de sirios que cada domingo de ponen en el paseo del Prado
protestando por las matanzas del dictador que gobierna en su país.
La violencia física es mas fácil de detectar y es la que nos indigna porque las imágenes nos
abofetean directamente en la cara, pero hay otra violencia callada, de acoso continuo y de
injusticia permanente que hace que cada vez veamos a mas personas en las esquinas, con sus
pocas posesiones en una trolley, manteniendo la dignidad y la mirada alta, sabiendo que lo han
perdido todo y que esa esquina es todo lo que tienen cada día y cada noche, nunca pensamos
que podíamos ser uno de nosotros, la pobreza llega y nos arrastra a la indigencia igual que los
perros del poder acallan los gritos de aquellos que no quieren pagar las facturas de sus desmanes,
de sus vidas de lujo, y del despilfarro del dinero público.

Rafael Roa © 2011 – Dogs
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