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Jan Saudek © 1987

Esta tarde me he acordado de Saudek, ese maestro de la fotografía Checa que
desde un húmedo estudio de Praga combatió al régimen con sus transgresoras
fotografías, contra la opresión, la inteligencia, la metáfora como arma a veces
se convierte en algo poderoso para ser usado.
Saudek fue un transgresor contra todos esos políticos manejados desde la Plaza
Roja como marionetas, vivió el aplastamiento de la primavera de Praga, el fin
del sueño de Alexander Dubček.
Las tiranías a veces tienen un estética frontal y policíaca, otras veces se visten
de democracias formales con aparente libertad, partidas de cartas con una
baraja marcada, o sea que siempre pierdes hagas lo que hagas.
Hoy estaba comiendo y he visto en la televisión un discurso del sacrificio,
un acto heroico de renuncia al poder que casi me salta las lágrimas, del chile
que llevaban las fajitas que estaba comiendo, no os emocionéis, ninguna
persona que se dedique a la política me emociona hasta el punto de derramar
una lágrima. Ellos están en su atalaya, a una altura descomunal del resto de
los mortales que trabajamos para mantenerles sus vicios, coches oficiales,
sueldos desorbitados, ese rollito de glamour que les abre las puertas de los
negocios, las dietas, las pensiones vitalicias y una lista larga de beneficios
a costa del contribuyente, que generalmente viaja en metro o se chupa unos
atascos para llegar al curro cada día.
No nos ven, no escuchan nuestros gritos, nos deben de ver como en el vídeo
que os muestro, fuera de foco, con movimientos torpes y lentos y con sonidos
ininteligibles, estamos allí abajo, en otros estratos inferiores, como diría
Woody Allen “al final de la sinagoga”.
Los paganos les damos de todo, nuestra fuerza de trabajo, inteligencia, hacemos
que su mundo funcione, se abran sus grifos y salga su agua caliente, tenemos
hijos que nos sustituirán en la cadena de producción para que a su vez sigan
manteniendo a los incompetentes de turno, necios, traidores que se dediquen
a la política profesional, por eso la primera reconversión que tenemos que hacer
en este país es la de los políticos, bajarles el sueldo, someterles a controles
patrimoniales y fiscales, control exhaustivo de sus gastos, una nueva ley de
financiación de partidos que controle sus ingresos y gastos y limite sus
movimientos para que evitemos que caigan en la tentación de seguir
engañándonos.

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