Rafael Roa © 2011 – El Madrid siempre vuelve
Mi padre llegó a ir al viejo campo de O’ Donnell y después me habló del campo
de Ciudad Lineal y del viejo Chamartin, me contaba que el Madrid era un equipo
luchador, fuerte, y que aunque muchas veces no tenía la mejor plantilla siempre daba
la talla, se batía el cobre hasta el final de cada partido. No empezamos a ganar
grandes copas hasta 1955, el año en que yo nací que fue el de la primera copa de
Europa.
El Madrid, siempre se le ha llamado así en esta ciudad, los del foro nunca le llamamos
Real, es el equipo de la mayoría de la ciudad, el otro “El Atlético de Aviación” fue uno
que subió el dictador a primera división cambiándole el nombre.
Bueno pues mi Madrid siempre ha sido ese equipo que nunca se rinde y luchaba
hasta el final.
La final de copa ha sido una muestra del espíritu del equipo, una definición de la
tradición de este club durante muchas generaciones, los jugadores pasan a la historia,
pero el alma del equipo permanece.
Mis recuerdos se remontan desde los últimos años de Di Stefano, Puskas y Gento,
al Madrid de los 60 con Sanchis, Pirri, Betancort, Serena, Amancio, Zoco, Pachín,
De Felipe, Grosso,  entre otros, después otros como Manolin Bueno, Del Bosque,
Velazquez, Juanito, Santillana, Stilike, la Quinta del Buitre y Hugo, Raúl, Zidane
y hasta nuestros días.
Da igual quien administre el club, el espíritu sigue intacto, y se sobrepone a todo
tipo de adversidades, ya sean deportivas, mediáticas o de otra índole, da igual que
la prensa nos tire a degüello, o que vayamos contra corriente, lo que no nos gusta
a los aficionados del Madrid, es la rendición, que no pongamos toda la carne en el
asador, se puede ganar o perder, pero siempre dándolo todo.
Mis hijos y algunos amigos me arrastrasaron a la Cibeles, es la segunda vez que
me dejo caer por allí, un gran gentío lleno de alegría esperó al equipo, gentes de
todas las clases sociales y nacionalidades que viven en Madrid, lo que me gusta de
mi ciudad es ese espíritu abierto e integrador que tiene, estas aquí, vives aquí y ya
eres de Madrid. En Lavapiés, ese barrio castizo donde viven indúes, africanos, 
marroquíes se lleno de camisetas blancas, de gentes alborozadas y felices que se
sienten identificadas con el equipo de su ciudad.
Esta final ha sido una representación de esos valores de lucha y perseverancia, de 
creer en nosotros mismos, una gran victoria frente al rival con el que siempre
nos jugamos la supremacía del fútbol década tras década, ese éxito ya es historia,
ahora el equipo tiene nuevos retos para seguir siendo todavía más grandes.
Rafael Roa © 2011 – Still de vídeo
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