From the monthly archives: "abril 2011"
Rafael Roa c 2011 – Vídeo El Metro, Chet y Yo
Huyo de los ruidos cotidianos, Chet me ayuda, unos acordes de Sweet you, just you
me ponen a tono, aislarte de las voces con palabras vacías es un acierto, es mejor no
olvidarse de que eso existe. Siempre es mejor ser alguien que dice lo que piensa, que
el listillo que tiraba la piedra y escondía la mano y al final el marrón era para otro.
Viejas canciones de luchas suenan en el tocadiscos de casa, sólo son recuerdos de 
unos tiempos en que los hombres miraban sin miedo al futuro e iban hasta el final
por aquello que era justo, esos tiempos ya pasaron a mejor vida. Que no nos falte el
pesebre de sumisión y obediencia, eso es lo que quiere la mayoría, una buena vaselina
que les haga pasar mejor el trago mientras se la meten hasta la empuñadura, eso si,
miran para otra parte o meten la cabeza en el retrete para acostumbrarse al perfume.
Colita, una gran fotógrafa de Barcelona me ha enviado un mensaje de afecto, de esos
que te ayudan a seguir plantado en el mismo sitio sin retroceder un centímetro, soy
muy mayor para meter la cabeza en el retrete, me acostumbré al aire fresco de cada
día y a llamar a las cosas por su nombre.
Rafael Roa © still de vídeo
 
Rafael Roa© 2011 – María Muñoz – actriz
Era una bestia que sólo sabía pegar, chillar y maltratar, no tenía el perfil de barrio
bajo sino todo lo contrario, trajes de marca italiana, economista, director general,
mercedes en la puerta, chofer de empresa.
Cuando la conoció debió pensar, me compro esa mujer, quedará bien a mi lado,
no la valoraba más que a sus coches de lujo o a cualquiera de sus propiedades,
en el fondo era un sujeto despreciable acostumbrado al usar y tirar las cosas y
a las personas, se casó con ella y además pegó un braguetazo, ella estaba para
hacer hijos y ser usada a su gusto, un día se le fue la mano y acabo todo.
Nunca he entendido la violencia y menos contra personas a las cuales se supone
que quieres, o contra seres indefensos como los niños.
Esta lacra social es un síntoma más de un sociedad con una perdida de valores
muy grande, y en la cual hay un ridículo espantoso entre las penas que se imponen
por los diferentes delitos y las que se cumplen.
A veces una persona puede pasar más años en prisión por un delito sin sangre contra
la propiedad que otro por un delito de sangre, esto es lo que hay, lo que tenemos
y estas actitudes y otras nos definen como una sociedad en plena decadencia.
He usado un retrato de la actriz María Muñoz para ilustrar este texto.

 Rafael Roa © 2009
Nací en Madrid de padre madrileño de muchas generaciones, me crié entre la
plaza de las Descalzas y la plaza de Oriente, los jardines de Sabatini, Ópera,
plaza Mayor, Sol, eran mis dominios hasta los 8 años, después se fueron
extendiendo por toda la ciudad. Me gusta esta ciudad, siempre me sentí muy
madrileño y tengo que contener mi hostilidad contra todos aquellos que
viniendo de fuera, y habiéndose hecho un hueco para vivir y trabajar aquí la
desprecian, estaríamos muy felices sin ese tipo de gente.
Madrid se disfruta a cualquier hora, a mi me gusta el amanecer cuando la
ciudad todavía duerme y los primeros rayos del sol superan la torre del 
Retiro en Menéndez Pelayo y el sol empieza a iluminar las copas de los
árboles, cruzar el parque a esa hora temprana de un día de finde semana
es un placer, y luego sumergirse en las calles del centro dondetienes que
mirar hacía arriba para descubrir las esculturas que adornan los edificios.
Lo malo de Madrid es que siempre hemos tenido gente que ha expoliado
la ciudad y ha destruido nuestro patrimonio cultural para su propio benéfico,
alcaldes como Manzano que con nocturnidad y alevosía destruyó todos los
restos de la antigua ciudad árabe en la plaza de Oriente un mes de Agosto.
Pese a todo la ciudad resiste, sobrevive porque tiene ese carácter abierto,
luchador, acogedor, de gente franca que te abre las puertas y ayuda a que
disfrutes de ella.

Rafael Roa © La Gran Vía
Rafael Roa © 2005 – A Void Regard
Nunca me han gustado los jugadores de ventaja, aquellos que cimentan sus triunfos
en la trampa, el descuido, el engaño o la hipocresía.
Tenemos a este tipo de personajes en todos los ámbitos de nuestra sociedad, en el
fondo es una desgracia que se haya transmitido la cultura del todo vale, da igual lo
que sea. Así es la vida, los seres humanos se comportan de estas maneras
produciendo un estela de hedor a su alrededor, y eso a los que no nos gustan ese
tipo de acciones, nos hacen perder la fe en nuestra especie.
Hoy he visto una momia paseando por el parque, demodé vestida de negro con un 
perrito de mierda, me ha mirado y ha evitado el saludo que yo he provocado
inmediatamente, me gusta ver como reacciona la gente que no te quiere ver
porque conoces su pasado, eso les incomoda ahora que tienen una pequeña parcela
de poder, al final ha tenido que detenerse, intercambiar unas palabras comportándose
políticamente correcta con una falsa sonrisa.
La reina madre sigue en su columna haciéndose la manicura, se prueba sus enaguas
para su puesta de largo de la semana que viene, estará rodeada de cotorras, cacatúas
e iguanas de diversos colores, se pondrá nerviosa en su foto call poniendo ese rictus
de vieja folclórica sacando el pecho caído, sus bufones aplaudirán dando grititos de
jubilo, ni Fellini en Roma lo hubiese hecho mejor.
Se ve luz al final del túnel, amanece y entra aire fresco por la ventana, ya queda 
menos para cumplir mis deseos, el viaje está cercano.
Federico Fellini, Roma 1972
El Soldado Republicano – Melilla, 29 de Enero de 1934

Ayer me dijeron que querían leer algo escrito por mi con pasión e intensidad, y hoy me he puesto a ello. Esta es la historia de un soldado republicano que hacía la mili en Melilla en 1934, la fotografía tiene una dedicatoria a su novia. Es un contacto de un tamaño de 5x4cm, hay otra sin la gorra de plato que tampoco mira a la cámara. Es de mi colección de fotos antiguas, tengo algunas del siglo XIX, de la procedencia más diversa, siempre me ha interesado para que fueron hechas.

Ésta se hizo para hacer saber a su novia cuanto la quería. Cada fotografía justifica una historia que se quiere contar, era una forma de comunicarse. Muchos de estos hombres fueron fieles a la república, primero hicieron su servicio militar, luego empalmaron tres años de guerra en la defensa de la democracia y de los valores en los que ellos creían. La mayoría murieron en la guerra, otros después de ella fueron asesinados por los golpistas. En su gran mayoría eran gentes del pueblo que habían cumplido con su deber.

Los que sobrevivieron a esas matanzas, lucharon por sacar sus familias adelante, criaron a sus hijos en los valores que ellos defendieron, la libertad, la justicia, la honestidad, el sentirse orgulloso de sus orígenes y la fidelidad a sus ideas. No hacía falta hablar de ideologías a los hijos, sólo de unos principios básicos que todo ser humano debería aprender a respetar.

El esfuerzo de esta generación es impagable por lo que significaron para este país, lo que nos transmitieron fue muy valioso, yo de este hombre me siento muy orgulloso por todo lo que me enseñó, mi padre Pedro Roa.