Rafael Roa © 1994 – Hidden Desires

Un golpe de luz y se mostraba toda la belleza de tu cuerpo, esa que alimentaba
mis deseo y me hacía soñar siempre con la textura de tu piel. No hacía falta tu
mirada, ni tus ojos, tu cuerpo hablaba por ti con movimientos precisos, sensuales,
elegantes, eras sutil en eso, te arqueabas con facilidad y me ofrecías aquello que
deseaba, no me veías, solo oías mi voz e intuías los destellos del flash, al final
hicimos juntos una versión de tu belleza, te quitaste la tela, tus ojos brillaban
y tus palabras empezaron a llenarlo todo, Coltrane siempre estaba allí.

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