Rafael Roa © 1982

Hoy necesito una escapada a un sitio tranquilo y solitario donde no haya gilipollas
que te jodan el día. Era una día bonito hasta que me acordé de aquella frase de
Bukowski en una de sus novelas “Salí borracho de aquel bar y en menos de dos
minutos me había cruzado con cincuenta gilipollas”, bueno en el texto original
decía “mothers fuckers”. También me viene al pelo aquella canción del gran
Pi de la Serra “si los hijos de puta volasen no veríamos más el sol”.
Como veis estoy muy cabreado, y hoy necesitaría una escapada a una de esas playas
que están jodiendo los especuladores en Cabo de Gata y alrededores, esos
pequeños paraísos donde me bañaba al amanecer en soledad, y alguna vez he
pensado que no me importaría que mis cenizas reposasen en un sitio así.
A lo que iba, era un buen día y al final siempre te lo joden en el último tramo, el
típico individuo con esos toques de miseria te fastidia el lunes, y es que hay gente
que no debería salir de casa. Tranquilos, no ha sido nada grave solo el simple
rollito cotidiano de esas gentes que tienen unas vidas tan miserables y pobres
que tienen que meter el dedo en el ojo al vecino cuando sale del ascensor.
Por eso sueño con una escapada a esos parajes, una cámara de placas y una
casa tranquila donde descansar oyendo a los grillos, viendo las estrellas por
la noche, sin sonidos de televisores, sin vecinos que gritan, ni nada.
Escapar a un paraíso solitario es lo mejor para evitar los cabreos cotidianos
de los miserables que viven solo para ser pequeños granos en el culo de los
demás.
Y para colmo no le han dado el balón de oro ni a Xavi ni a Iniesta, esta claro
que el día no ha acabado bien.

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