Rafael Roa © 2011

Magnum fue fundada en 1947 por los reporteros de guerra Robert Capa, David
Seymour “Chim”, Henri Cartier-Bresson, George Rodger y Bill Vandivert, además
de Maria Eisner y Rita Vandivert, a la postre, primera presidenta. Cada uno de los
fundadores puso un capital de 400 dólares, siendo dicha agencia una de las primeras
cooperativas en el mundo de la fotografía. Por primera vez eran los propios fotógrafos
los que tenían sus derechos, pues hasta entonces la empresa que compraba las
fotografías las podía usar siempre que deseara sin pagar más a los fotógrafos.
Por otro lado Magnum fue una iniciativa que permitía a los fotógrafos una relativa
independencia en la elección de los temas a documentar, su edición y su publicación,
procesos que en la Agencia Magnum estaban en control de los autores y no de los
medios de prensa, como sucedía con los fotógrafos contratados por diarios y revistas
de la época.
La cooperativa Magnum posibilitó que los fotoperiodistas documentaran muchos
de los hechos más importantes de la historia del siglo XX.

El espíritu de Magnum era que los fotógrafos fuesen los dueños de sus propios
derechos y no fuesen explotados por las editoriales. 64 años después nos encontramos
en este país que grandes grupos editoriales presentan a los fotógrafos cartas en las
cuales los fotógrafos ceden sus derechos sin limites a la editorial por el simple
precio de una colaboración.
Las agencias de publicidad se niegan a reconocer derechos de uso de las imágenes
y los clientes directos se creen los dueños de las fotos de por vida, y empresas
editoras de periódicos crean cursos de formación para que sus redactores con una
cámara compacta hagan el trabajo de un fotógrafo.
Los grandes bancos de imágenes pagan a los fotógrafos un 50% menos que hace 10
años y en muchas publicaciones los fotógrafos se ofrecen gratis con tal de que les
firmen las fotos. La gran oferta de imágenes producida por los cambios tecnológicos
ocurridos en la última década ha producido el efecto de la ley de la oferta y la demanda
del sistema capitalista, hay una excesiva producción de imágenes porque todo el
mundo tiene la posibilidad de capturar una imagen y de ponerla en el mercado para
su uso, sin tenerse en cuenta la calidad de la misma. De la filosofía de Magnum que
podría resumirse en la frase de “la fotografía para quien la trabaja” hemos pasado
a todo a 1€ de las tiendas de los chinos, esto es lo que hay.


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