Rafael Roa ©

Me despierto a las 5 agitado, noche de luna llena y con una erección de caballo
para un hombre de mi edad.
Mezcla confusa de varias mujeres, ganas de satisfacer mi deseo en tu sexo
húmedo, narración absurda, fotogramas que se mezclan…
París 1974, Gare du Nord, los besos de Pirjo, aquella finlandesa redonda y rubia
de ojos azules y gafas a lo Janis Joplin, el Louvre sin pirámide, Pigalle, la subida
a Montmartre, mis botas de fieltro como las del disco de Simón y Garfunkel, libros
de Ruedo Iberico, Paco Ibáñez, Brassens, la portada de Photo France de mayo del 68,
la rive gauche, siempre la rive gauche y el barrio latino, el puente de madera de
Cortazar, nunca se como se llama ni intento recordarlo, el dictador disfruta de sus
últimos meses regados en sangre, París la libertad, los grandes del jazz de los 60 aquí,
noches de música de saxo y drogas, Dexter Gordon, Coltrane, el barrio latino era un
fresco soplo de libertad para alguien como yo, libertad, baguettes y croissents, y
francesas sexys marcando los pezones debajo del sueter, que palabras en desuso,
sueter, la Seine …..la poesía es una arma cargada de futuro….
Aquel frescor de las mañanas de agosto y el ruido de los árboles, la luz, mi pequeña
cámara de juguete, mi pasión por ver, descubrir la vida. creer en lo imposible….
que lejos esta todo aquello, y en el recuerdo tan cerca, pero lo imposible ya no
será posible jamás.

Share →

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *