Rafael Roa © 2005 – José Manuel Caballero Bonald

                                                                    
A este poeta le tocó encarnar la ira en una serie de “los pecados capitales”
de un suplemento dominical, y a mí llevar a cabo esa idea a través de una
fotografía.
No es fácil representar la ira en este hombre afable y de buen trato, y que
expresa con sus versos mucho más que unas simples palabras, intenté
obtener la representación visual de un hombre con una ira reflexiva y
meditada, quizás solo fue una ira contenida, pero mereció la pena
explorar su mirada directa y su gesto austero.

A batallas de amor, campo de plumas

Ningún vestigio tan inconsolable
como el que deja un cuerpo
entre las sábanas

y más
cuando la lasitud de la memoria

ocupa un espacio mayor
del que razonablemente le corresponde.
Linda el amanecer con la almohada
y algo jadea cerca, acaso un último
estertor adherido
a la carne, la otra vez adversaria
emanación del tedio estacionándose
entre los utensilios de la noche.
Despierta, ya es de día, mira
los restos del naufragio
bruscamente esparcidos
en la vidriosa linde del insomnio.

José Manuel Caballero Bonald ©

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