Rafael Roa © 2001 – Lila Downs

Mi amiga Mercedes Goiz trajo a mi estudio a Lila Downs para una sesión
de fotos, cuando la vi llegar pensé que estaba frente al doble de Frida Kahlo
pero mucho más guapa y con una mirada intensa.
La había oido actuar la noche anterior, una voz poderosa, arropada por
excelentes músicos, desde aquella noche me sentí seducido por su voz y
al día siguiente por su mirada.
No siempre es fácil plasmar la personalidad de la persona que esta al otro
lado de la cámara, siempre existe esa pequeña lucha por establecer una
relación que haga posible que el modelo te dé una mirada de verdad,
o un gesto que la defina, algo que te haga sentir que la fotografía es
parte de esa relación y que hay algo que de verdad te han dado, eso
te hace sentir lleno de plenitud cuando sucede.

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