From the monthly archives: "julio 2010"

Rafael Roa© 2000

No era Amelia Earhart, era un modelo muy bella que interpretó varios personajes
para un catálogo de ropa de una marca muy conocida, tampoco recuerdo su
nombre, no sé si esta foto se usó o no y es de esas imágenes que hacía al margen
del encargo solo para mí como un simple divertimento.
Me gustaba la mirada de esta mujer, era directa y con personalidad, era una modelo
con un book lleno de buenos trabajos y editoriales en Europa, vino hizo el trabajo
de 2 días y se fue, yo me despedi de ella diciendola:
” Adios Amelia Earhart, buen viaje”, ella sonrió….
No volví a trabajar con ella ni tampoco necesito recordar su verdadero nombre,
¿Verdad Amelia?

Rafael Roa©1994 – Nydia y su saxo

Era un mes de Agosto tan caluroso como este, Tito Puente y Celia Cruz acababan de tocar en el Conde Duque, la gente se había dispersado, el barrio estaba tranquilo.
Nydia arrancaba con ese solo de saxo de “I see your face before me” mientras yo disparaba mi cámara de placas, ella tocaba el tema, yo solo hacía fotos y me dejaba llevar por su sonido, por esas notas que me seducian y llegaban hasta lo mas fondo de mi ser.
Solo la luz, las placas de Polaroid 55 que yo cambiaba con rapidez, la música y otra toma que se convertía en otro momento mágico, y ese sonido que al final de la noche me llevo a seguir fotografiando mi serie “Hidden Desires”.
Al salir del estudio solo oía mis pasos mientras las luces se apagaban después de una noche irrepetible de sensaciones.

 Rafael Roa©1994 – Nora se cuelga de una soga

Rafael Roa© 1994 – Polaroid 50x60cm

Esta fotografía la hice como una metáfora de la tortura en una sociedad dormida.
Vivimos en una sociedad en la que somos sombras, espectros resignados a
nuestros destinos, solo pensando en nuestra salvación individual y hemos perdido
todo sentimiento de proyecto colectivo. Vivimos en una sociedad de pan y circo, nadie
cuestiona nada, es más cómodo mirar hacía otro lado, solo las imágenes de una gran
provocación sexual hace que levantemos el ojo ligeramente de nuestro plato.
Hoy se habla de la prohibición de los toros en Cataluña, de que Obama va a venir a
Marbella, o de los posados o no de Paris Hilton en top less, nadie cuestiona la
injusticia del orden económico y social impuesto por los poderes financieros, que
como dijo Gabilondo el otro día, han impuesto ese orden social dominante bajo
una apariencia de sociedad democrática.
El mercado determina lo que quieren que veamos, leamos, oigamos y controlan
nuestro consumo cultural como instrumento de dominación, por eso Fahrenheit 451
no esta tan lejos.

Rafael Roa© 2002

La derrota nos llena de impotencia y abatimiento, nos retiramos a nuestros lugares
más seguros a reflexionar sobre los errores cometidos y a lamer nuestras heridas.
Las derrotas son útiles si sabemos interpretarlas, si nos proponen un cambio de
estrategia y si todavía estamos a tiempo de dar ese golpe de timón que nos permita
salir victorioso de nuestro próximo envite.
Ulises en los infiernos recibe las instrucciones de los Dioses para evitar las futuras
trampas en su aventura, deberíamos hacer una reflexión similar después de cada
caída, que nos permita salir del abatimiento y la tristeza y nos encauce a caminos
más prósperos.

Rafael Roa©2009

Me gustan las paradas de autobus a horas y días poco frecuentes, al amanecer de
un día de fin de semana cuando la gente duerme y se recupera de la noche anterior.
No hay casi tráfico y los primeros autobuses del día pasan casí vacios con pasajeros
que vienen de retirada, adormilados y con esos rostros que reflejan los restos de
una noche intensa.
Llegue tarde a la parada, justo a tiempo para fotografiar la estela del autobus y el
luminoso en el justo momento que se apagaba, era esa hora de luz violácea antes
de la salida del sol y justo en el momento en que se apaga el alumbrado público.
Nadie en la avenida, vacía de coches, tranquila y solo el autobus sube la calle
como un potro desbocado y se pierde en la curva de la siguiente plaza, la brisa
azota las ramas de los árboles del parque, tengo mi foto de la parada justo en
el momento que había previsto hacerla, el parque me espera.