Sony α5100 con pantalla abatible

Sony α5100 con pantalla abatible

La α5100 de Sony ha sido presentada, según la marca es la cámara más pequeña del mundo con objetivos intercambiables, enfoque superrápido y que captura imágenes con calidad profesional. A Sony le gustan estos retos y desde hace varios años está innovando tecnológicamente el concepto de cámara tradicional. Muy pocos apostaban por esta evolución cuando aparecieron las primeras mirrorless y sobretodo las marcas tradicionales que algunas de ellas se encuentran ancladas en el pasado. La α5100 de Sony es una cámara ideal para viajar cuando no queremos ir con equipos profesionales, con un precio muy asequible para todos. Vamos a centrarnos en el producto que se acaba de presentar.

Nota de Prensa, características principales de la α5100

 

Sistema Fast Hybrid AF con 179 puntos AF por detección de fase de plano focal para conseguir un enfoque automático de seguimiento fiable, además de enfoque y disparo del obturador tocando la pantalla táctil

Sensor CMOS Exmor™ de gran tamaño APS1C sensible de 24,3 megapíxeles y potente procesador BIONZ X™ que ofrecen una calidad de imagen magnífica

Graba películas cinematográficas en Full HD con sistema de seguimiento Fast Hybrid AF

Nuevo monitor LCD táctil con giro de 180°

Disfrute aún más al utilizar su cámara gracias a PlayMemories Camera Apps ™ que puede descargar para aumentar sus posibilidades creativas

Comparta imágenes y vídeos con un solo toque con la tecnología Wi1Fi/NFC

La α5100, que cabe cómodamente en su mano, es la cámara digital de objetivo intercambiable más pequeña del mundo con sensor APS,C de gran tamaño, flash incorporado y Wi,Fi. A pesar de su reducido tamaño, es una magnífica opción para cualquier persona que quiera algo más que la cámara de su smartphone o una cámara compacta automática.

No hay nada que pase por alto al ultrarrápido sistema Fast Hybrid AF de la α5100, el mismo del que dispone la α6000, con 179 puntos de detección de fase que congelan la acción rápida, fotograma tras fotograma con un enfoque totalmente nítido. Incluso los objetivos en rápido movimiento, como un futbolista lanzando un penalti o revoltosos animales domésticos, se pueden seguir fielmente para obtener resultados sin desenfoque. Captar el momento resulta aún más fácil con las funciones Touch Focus y Touch Shutter.

El sensor CMOS Exmor de última generación de Sony con 24,3 megapíxeles reales, garantiza detalles y texturas impecables. Con el mismo tamaño que el sensor APS,C de las cámaras DSLR más grandes, se combina con el mismo procesador BIONZ X de gran potencia del que disponen las cámaras de la aclamada Serie α7.

La cámara de objetivo intercambiable α5100 de Sony estará disponible a partir de finales de septiembre 2014.

PVPE ILCE5100: 650,00€

Sony α5100

Sony α5100

Sony α5100

Sony α5100, parte trasera

SONY DSC

Rafael Roa © 2009
Sony a900 / Imagen para la historia, se ha permitido de una multinacional que paga muy pocos impuestos en España modifique la posición original del luminoso de Tío Pepe

Nací en esta ciudad, soy gato de esos que la aman y odian y que no podemos vivir sin ella. Madrid representa la dualidad a la perfección, dos mundos enfrentados, dos filosofías opuestas de ver la vida y enfrentarse contra ella. Es una ciudad, libre, solidaría, abierta de fácil integración con los que ya viven aquí. Es una mezcla de culturas entre los que nacimos aquí de padres y abuelos y de todos aquellos que llegaron para vivir aquí y contribuir a formar ese carácter especial que la ciudad tiene. Puedes ser del “Madri o del Atleti y siempre del Rayito”, pisar sin saberlo el suelo sobre el cual se enterró parte de la ciudadela árabe o caminar por avenidas cuya arquitectura ha sido destruida por la especulación financiera, inculta y voraz. Madrid ha sido y es utilizada por el poder, siempre se han servido de ella machacando la historia de la ciudad para sus intereses bastardos. Esto ha producido una división social en la ciudad que viene de lejos, nosotros y ellos. Los ciudadanos que defienden el freno de la destrucción patrimonial de la ciudad, su historia y aquellos que siempre se han posicionado a favor de las loas a ese poder que nos utiliza y nos destruye. Destruir la memoria de las ciudades es un crimen, quieren que el desconocimiento se imponga en la mayoría. No se anhela lo que hemos perdido si no sabemos que algo existía en aquel lugar en el cual tenemos un bodrio arquitectónico fruto de esa especulación inculta y despreciable.

Los milagros no van a solucionar los problemas de los madrileños, porque no existen milagros extraterrenales que solucionen las matanzas e injusticias que se producen a diario en el planeta. La ciudad crece en el caos urbanístico y en el desorden creado por el pelotazo inmobiliario, sin una base estructural económica sólida como muy bien explicaba el maestro José Luis Sampedro, sus textos en esta materia nos abrieron los ojos a muchos estudiantes. Madrid es así, un caos mutante y una lucha continua entre dos mundos enfrentados. Con una luz maravillosa a pesar de ese hongo gris contaminante que nos atrapa cada día. Ahora es una ciudad sucia, abandonada a su suerte, hasta que consigamos enderezar el rumbo hacía la racionalidad del crecimiento y las prioridades que necesitamos. Mientras tanto los descendientes de aquellos salteadores que en la oscuridad de los callejones del siglo XVI te robaban la bolsa o desviaban el oro de las nuevas tierras hacia sus bolsillos seguirán haciendo de las suyas.

Rafael Roa © 2014 Sony a7R / Farmacia situada en una esquina de la calle León, barrio de las letras.

Rafael Roa © 2014
Sony a7R / Farmacia situada en una esquina de la calle León, barrio de las letras.

Roa©retiro4589

Rafael Roa © 2014
Sony a7R / Niebla de primavera en El Retiro

Roa©Granvia490

Rafael Roa © 2014
Sony a7R / Pareja en la Gran Vía

Rafael Roa © 2014 Venus 1 / Sony a7R

Rafael Roa © 2014
Venus 1 /
Sony a7R

Lo efímero de la vida se refleja en nuestros rostros y en nuestros cuerpos hasta el punto de no reconocernos. El tiempo modifica incluso el brillo de nuestra mirada y los gestos cotidianos con los que nos enfrentamos a cada día. La luna llena de ayer que alimentó nuestro espíritu no será la misma hoy. Vamos inexorablemente hacia el final que llevamos construyendo durante años, será violento e impredecible. Las guerras y masacres se suceden en silencio cada año. Que no sean portada del negocio informativo no quiere decir que no existan. Las cortinas de humo del poder mundial usan esa información como el mago hace aparecer y desaparecer los naipes de la baraja.

La represión de las ideas y la masacre de los inocentes, la perdida de asistencia social a los ancianos porque hay que hacer hueco y abaratar los costes de las jubilaciones. Los virus que se propagan para exterminar a inocentes han sido creados por la industria militar igual que esas pandemias que se anuncian a bombo y platillo para el enriquecimiento de las farmacéuticas multinacionales. No morir idiota es lo mejor que podemos hacer. Los fanatismos religiosos muestran la ignorancia de las gentes. Los resultados electorales de Turquía y las masacres de Palestina como un espectáculo televisivo son dos ejemplos validos. Antes lo fueron Vietnam y Camboya por poner dos ejemplos de masacres de la última parte del siglo pasado. Las fotografías de hechos similares funcionan como la memoria efímera de los peces, provocan un impacto inmediato que se olvidan en la mayoría cuando llega la información deportiva. La manipulación sigue, someten a las gentes y les hacen pensar que todo lo que hacen es por su bien. Mientras el sistema financiero prepara nuevos productos para robar los ahorros a las personas que han trabajado toda una vida. Nadie pone freno a esos atracos.

El cuerpo desnudo como arma inocente de transgresión visual, de incomodar a la estupidez de las mentes sometidas por los caprichos del sistema. Controlar los cuerpos, la sexualidad es una forma de garantizar la sumisión. La ablación como control del placer de las mujeres es un crimen contra la vida. La fotografía mayoritaria se desarrolla como la multiplicación de los panes y los peces, grandes cantidades de imágenes realizadas en serie y sin ningún valor añadido. Las aburridas aplicaciones de los smarthphones producen millones de gigas de basura visual. Que esto sea así es un simple anécdota frente a lo que se avecina. Mientas tanto nuestros rostros y cuerpos cambian para hacerse irreconocibles. Sólo algunas imágenes del pasado nos recordaran como fuimos, la memoria es frágil y nuestro tiempo se va acabando poco a poco.

Rafael Roa © 2012 Women with knife

Rafael Roa © 2012
Woman with knife

Cuando analizas las miradas de las personas que aparecen en una fotografía encuentras todo tipo de discursos, deseos, anhelos, mentiras, y frustraciones. La fotografía se ha desarrollado gracias al retrato y a la fotografía de reportaje o documental en la cual los fotógrafos reflejaban la vida de las gentes. Todas las emociones de esas personas se reflejaban a través de sus miradas y los gestos daban ese apoyo rotundo a su silencioso discurso. Esas miradas son la expresión mas sincera y privada del sujeto al cual fotografiamos. La fotografía captura esa desnudez, esa entrega de emociones que recibimos los fotógrafos. Saber captar esas emociones y esas silenciosas palabras es lo que diferencia a un buen fotógrafo de uno que es incapaz de reflejar ese lenguaje lleno de intensidad emocional.

Sobran las palabras si tenemos esas miradas, las empleamos profundamente cuando amamos y odiamos, esas son siempre implacables, el paraíso el el infierno frente a nosotros. Evitarlas es siempre un acto de cobardía que provoca aplazar los inevitables desenlaces. A través de la cámara tomamos una distancia prudente para no ser los destinatarios directos de esas emociones, nos protegemos pero deseamos captarlas porque queremos tener para de la esencia interior de quien generosamente nos ofrece sus sentimientos traducidos en miradas. Saber ver esas emociones forma parte de la cualidad esencial que tiene que tener un fotógrafo, si fracasamos en eso sólo seremos capaces de reproducir una realidad parcial sin ninguna carga emocional, todo muy enfocado, aséptico, artificial y vacío.

Richard Avedon © 1975 Retrato del fotógrafo Robert Frank

Richard Avedon © 1975
Retrato del fotógrafo Robert Frank

Rafael Roa © 2014 Tienda abandonada a pocos metros de la Puerta del Sol / Sony a7R

Rafael Roa © 2014
Tienda abandonada a pocos metros de la Puerta del Sol / Sony a7R

Las ciudades se transforman con el tiempo igual que las arrugas modifican nuestros rostros, son las huellas de esos cambios. Muchas veces destruimos lo que en otro tiempo fue valioso para otros o lo sepultamos en el abandono y el olvido. Las ciudades que no conservan su pasado terminan por convertirse en lugares impersonales que carecen de referencias y carácter.
Me estoy dando cuenta que muchos de los lugares que yo veía al pasar ya no existen y son como cadáveres que se van destruyendo día a día ante la mirada indiferente de todos.
Que cierren viejas tiendas de guantes, fajas, sellos de caucho, papelerías es algo que ni nos damos cuenta, negocios que ya no son rentables se quedan a la intemperie de la lenta destrucción, a la espera de que la piqueta les de la puntilla final con un nuevo negocio y un luminoso que seguramente no cumpla las normas municipales por encontrarse en el casco histórico de la ciudad. Tiendas con decoración art déco, rotulos de época han sido destruidos o abandonados.
La noticia del abandono del edificio Montano situado en la calle San Bernardino 3 y que en su interior se encuentra la sala de conciertos del siglo XIX es un ejemplo de esta destrucción sistemática del patrimonio de Madrid.
El paseo de la Castellana sufrió el expolio especulativo de la post guerra, los restos de la ciudadela árabe de la antigua Magerit que se encontraban en el subsuelo de la plaza de Oriente fueron destruidos en un mes de agosto de hace más de veinte años para la construcción de un aparcamiento.
Otro de los edificios que peligra es el Teatro Albéniz cuya plataforma de ciudadanos para salvar el teatro sigue en una lucha titánica para poder salvarlo de los turbios negocios especulativos que siempre como buitres amenazan la ciudad. Esta es la historia triste de Madrid, una ciudad que es pasto de la especulación desde hace más de 100 años.
Al final no quedará nada, sólo el recuerdo en las fotografías que las gentes hayan hecho de esos lugares.

Rafael Roa © 2014, Tienda cerrada por jubilación del propietario, muy cerca del CBA / Sony a7R

Rafael Roa © 2014, Tienda cerrada por jubilación del propietario, muy cerca del CBA / Sony a7R