Robert Frank © 1976 For the glory of the wind and the water

Robert Frank © 1976
For the glory of the wind and the water

Las imágenes no se encuentran en un ordenador por casualidad como dice un “profeta” del Net Art, se coleccionan con la premeditación de una asesino en serie y después se usan como si fuesen propias. La intención es clara, aprovecharse del trabajo de los otros bajo la apariencia de un innovador concepto creativo. Medios de información on-line piratean imágenes de fotógrafos profesionales o aficionados para ilustrar cualquier noticia sin ningún pudor, sólo con la intención de no pagar a esos profesionales por su uso, es igual que robarle la cartera a alguien en el metro. Aprovecharse del trabajo, de los conceptos y definiciones que otros han creado antes es un acto voluntario y premeditado. Estamos en la sociedad de la desinformación, del todo vale y si esto queda santificado por un museo ya es palabra de un dios inexistente.

Todo es gratis, la red se ha convertido en una especie de limbo que aparece cuando nos conectamos y sólo tenemos que arrastrar esos archivos al escritorio. Las fotografías no llegan a nuestro disco duro por casualidad, es un acto voluntario de aquel que se las descarga, y la decisión de crear “cualquier engendro” con imágenes de otros artistas también es un acto voluntario. Podemos modificar esas imágenes y consideramos que nos pertenecen porque hemos intervenido en ellas o simplemente las ordenamos y ya podemos explotarlas comercialmente porque están en nuestro ordenador, han aparecido allí sin que nosotros hayamos hecho nada para evitarlo. Nos han invadido nuestro disco duro en contra de nuestra voluntad y como no hemos podido hacer nada pues ya son nuestras.

Esa justificación es una falacia que encubre un acto innoble similar al plagio. Entonces nos inventamos una pequeña reflexión o un simple titulo y “por la cara” las colgamos en un museo o en una galería porque somos artistas elegidos por el destino para reflexionar sobre todo aquello que los pobres mortales que van en metro ni saben ni pueden entender. La apropiación de las imágenes y de las ideas de otros las hacen con la misma naturalidad que expulsan sus gases malolientes en cualquier espacio público. La falta de ética política invade todos los ámbitos de la sociedad convirtiéndola en un inmenso estercolero confuso, en el cual aquellos que repiten sus ideas robadas con más fuerzas se apropian de espacios que no les pertenecen.

Rafael Roa © 2014 Dog

Rafael Roa © 2014
Dog

Nobuyoshi Araki ©

Nobuyoshi Araki ©

 

araki1

Nobuyoshi Araki ©

Nobuyoshi Araki (1940, Tokio) es uno de los grandes fotógrafos del arte contemporáneo actual, expone una retrospectiva de su obra en el FOAM de Amsterdam hasta el próximo 11 de marzo. Araki Ojo Shashu – Photography for Afterlife es una selección por toda la obra de este gran artista japonés. Desde Sentimental Journey un libro dedicado a su esposa Yoko, pasando por sus desnudos más transgresores, su relación con Tokio y ese sentido de su obra que gira siempre entre el deseo y la muerte.

Araki es un poeta que expresa con sus fotografías sus sensaciones más íntimas y que usa los cuerpos como una metáfora de los sueños que subyacen en su obra. Este tipo de artistas se muestran tan cual, se desnudan ante el mundo con la naturalidad de lo cotidiano y en ocasiones chocan con esas miradas represoras y absurdas que tratan de controlar el pensamiento y la creación desde un punto de vista caduco y sectario. La obra de Araki contiene mucho más que lo que un individuo medio puede apreciar y ver  a simple vista. Nos sugiere siempre lo efímero de la existencia y ese camino inevitable que todos vamos a recorrer. Esta exposición se ha realizado en cooperación con la Galerie Alex Daniëls / Reflex Amsterdam.

Nobuyoshi Araki© Sentimental Journey, 1971

Nobuyoshi Araki© Sentimental Journey, 1971

Nobuyoshi Araki ©

Nobuyoshi Araki ©

Pepita, 14-10-31 Foto Rodriguez Avenida de La República 31 Puente de Vallecas, Madrid

Pepita, 14-10-31
Foto Rodriguez
Avenida de La República 31
Puente de Vallecas, Madrid

Ayer en un paseo por el rastro me encontré con la fotografía de “Pepita”. Estaba en un tenderete rodeada de objetos inservibles en la calle de Mira el rio baja. Fue un flechazo, vi la fotografía y me di cuenta que podía ser una imagen de los años treinta como después corroboré en casa mirando la fecha con una lupa.
La apariencia de Pepita es una mujer con estudios, independiente, y con un toque de modernidad por su forma de vestir. Una mujer atractiva con una mirada firme y segura. Podría haber sido una maestra en aquellos años de la República.
¿Como habría llegado esa imagen a ese tenderete del rastro? ¿Que vida tuvo esta mujer?
¿Sobrevivió a la guerra civil?
Preguntarse sobre la hipotética vida que pudo tener Pepita es entrar en un infinito mundo de posibilidades, lo que me da rabia y pena es el poco respeto y valor que algunos dan al pasado reflejado en las fotografías familiares. Esas imágenes son un tesoro que todos debemos conservar, y si podemos rescatarlas del olvido y la destrucción mucho mejor. Os presento a Pepita y su dedicatoria a sus hermanos.

A mis queridos hermanos

Con mucho cariño

vuestra que no os olvida

Pepita 14-10-31

Foto Rodriguez

Avenida de La República 31

Puente de Vallecas, Madrid

 

 

Rafael Roa © 2015 Invisibles#Invisibles Una persona duerme en la calle Serrano a escasos metros de la Puerta de Alcalá. Gato muerto en la calle Menéndez Pelayo.  Sony a7R

Rafael Roa © 2015
Invisibles#Invisibles
Una persona duerme en la calle Serrano a escasos metros de la Puerta de Alcalá. Gato muerto en la calle Menéndez Pelayo.
Sony a7R

Cada noche me cruzo con un hombre que prepara su cama en la puerta de un banco bajo la marquesina que le proteja de la lluvia y el viento. Vivir muriendo cada día cuando lo has perdido todo, moverse arrastrando las pocas pertenencias que te quedan por la ciudad de la mañana a la noche y sobrevivir día tras día.
Esta mañana me he encontrado un gato muerto sobre la acera, la cabeza rota y su sangre derramada. No se si ha podido ser atropellado y sólo ha podido caminar unos pasos hacia la acera o se ha cruzado con unos salvajes que lo han matado.
Hay gente que compra animales y los abandona a su suerte, se cansan de ellos y los dejan en cualquier esquina. A mi no me gusta convivir con ellos por eso nunca se me ocurrió la idea de tenerlos, pero no puedo comprender esa crueldad de ensañarse con un animal hasta matarlo.
De la misma forma que no acepto la falsa e hipócrita moral del poder oponiéndose a iniciativas ciudadanas para aliviar los dramas de los desahucios. Muchas personas antes de perder sus casas se han lanzado al vacío quitándose la vida.
De igual forma dejan morir a los enfermos de hepatitis C o no hacen justicia con las víctimas de las estafas de las preferentes. La justicia es ciega, sorda y muda.
Las imágenes ya no crean ni despiertan las sensibilidades de la mayoría sobre estos temas, principalmente porque muchas personas prefieren no ver la realidad de lo que sucede a su alrededor. “Los Invisibles” se hacen cada día más visibles en la ciudad de Madrid, son las víctimas del sistema, y viven sin ninguna esperanza.

Eddie Adams © AP.

Eddie Adams © AP.

Ai Weiwei afirma “Si no actúas el peligro se hace más fuerte”. ¿Cual es el peligro al que se refiere Ai Weiwei?
Actuar contra la injusticia que se apoya en la mediocridad de los ignorantes y los sumisos. Hemos asistido a los asesinatos de París en directo y a todos nos han conmocionado. La violencia en directo justo a nuestro lado. Mientras en Nigeria un asesino es serie comete un genocidio de dos mil personas en cinco días. La violencia invade la vida cotidiana del planeta sin que a nadie le interese frenar esa locura porque reduciría los beneficios del pequeño circulo que lo gobierna.
Las imágenes aterrorizan a las masas y causan estupor e incertidumbre en las sociedades occidentales, eso en un primer instante, después  se absorben con facilidad por quienes las reciben. Una vez pasado el impacto inicial ya no impresionan a nadie, se vuelven tan familiares como otras noticias de las masacres en el tercer mundo.
Esas imágenes como afirma Jean Baudrillard se convierten en los virus precisos para dar esas vueltas de tuerca necesarias que afianzan los intereses de los Illuminati, y pierden su significado, la muerte se convierte en un espectáculo mediático y en el negocio de las empresas de información. 
Los farsantes salen en las portadas de los periódicos y en las noticias de las televisiones, se abrazan con ese dolor fingido de malos actores de teatro. Los que reclaman libertad de expresión explotan y humillan a los pueblos que gobiernan. Todo se asimila en la dirección de aquellos que mueven los hilos de los títeres. La fuerza de las imágenes no despiertan conciencias, contrariamente al pensamiento de Susan Sontag sobre este tema, Baudrillard tenía razón, todo se absorbe y el contenido pierde su significado.

Asesinato de un policía en París después del atentado contra la revista Charlie Hebdo - Still de vídeo

Asesinato de un policía en París después del atentado contra la revista Charlie Hebdo – Still de vídeo