Metrópolis de Fritz Lang (1928)

Metrópolis de Fritz Lang (1928)

La producción de una imagen es producto de una captura irreflexiva o de una mirada subjetiva y reflexiva. Esta segunda consideración nos remite a la intención artística de la fotografía. La primera se reduce sólo al uso del disparador de la cámara como elemento masturbador de la misma, como apuntaba Cartier-Bresson. Y en los tiempos actuales se fabrican una gran cantidad de capturas de imágenes irreflexivas que son olvidadas casi al mismo momento de haber sido producidas. Las capturas digitales son compartidas y exhibidas sin pudor en las redes sociales, y las estas son las referencias de los diarios visuales de quienes las comparten, en definitiva el la máxima expresión del exhibicionismo. Este olvido inmediato de las imágenes que sucede prácticamente instantes después de ser vistas nos lleva a la aceptación de la falta de significado de las mismas. Esto ocurre con la información de las tragedias colectivas, no sirven de ningún tipo de concienciación social.

Las vanguardias reflejaron la rebeldía y las ansias de cambio, una nueva estética artística y visual no exenta de una crítica política. Unas nuevas formas de crear y comunicar con las imágenes, una nueva forma de ver que se alejaba de la perspectiva clásica. En la actualidad el poder económico dirige y planifica el desarrollo del negocio del arte. Seleccionan lo que van a potenciar como referentes estéticos y marginan todo aquello que puede representar una crítica al sistema o que incentivasen reflexiones que despertasen la mansedumbre de los receptores y consumidores del arte. Los nuevos pensadores del apropiacionismo nos anuncian con frases apocalípticas la llegada de los nuevos tiempos, que vendrán acompañados del uso de la robótica y de la inteligencia artificial. La mayoría del arte que consumimos son piezas inofensivas y decorativas. El interés individual de los “artistas” se centra en sentarse lo más próximo a quienes detentan el poder de la exhibición y les puedan hacer un hueco bajo los focos. Si para esto tienen que convertirse en imitadores de las tendencias de moda lo consideran como un peaje que es necesario pagar. Hemos visto durante la primera década de este siglo como las ferias de arte se inundaban de fotografías imitando a los exitosos miembros de la Escuela de Dusseldorf.

El discurso apropiacionista va en paralelo a los usos que el poder económico emplea, y resulta curioso ver la manga ancha que le dan sus defensores al uso de las imágenes de otros en contraposición a lo denostado e ilegal del plagio literario. Cuando las palabras, las ideas y las imágenes pertenecen a aquellos que las producen. Todos tenemos en la mente el caso del famoso artista norteamericano que lleva toda la vida robando imágenes de otros y con una pequeña modificación las registra como propias. Lo último ha sido la reproducción de imágenes de una red social que ha ampliado y vendido como propias a precios escandalosos. Esto es similar al discurso del ideólogos del net-art que consideran que las imágenes que capturan de la red les pertenecen. Estas actitudes son puramente ideológicas y definen a la época que estamos viviendo, reflejando la perdida de la ética del trabajo, que ha sido sustituido por la habilidad para la especulación y el beneficio rápido.

La apropiación de las imágenes pertenece a la modernidad ideológica actual, igual que la apropiación de caudales públicos pertenece a la corrupción política. El arte está dirigido por el mercado que selecciona y difunde aquello acorde a las necesidades de transmisión de un pensamiento dirigido. Este fenómeno global es una representación de la nueva ideología social que el poder esta fabricando sin ningún tipo de oposición.

Rafael Roa © 1990 Experimentación personal con creación de PDH. Polaroid 55, 10x12cm. Copia 50x60cm

Rafael Roa © 1990
Experimentación personal con creación de PDH. Polaroid 55 10x12cm. Copia 50x60cm

Según Sebastiao Salgado la fotografía desaparecerá en unos 20 o 30 años. La fotografía ya ha cambiado debido a la llegada de la era digital. Quizás para mi no sea ese el debate más importante. La fotografía se ha ido modificando siempre desde su nacimiento a la par que surgían nuevos procesos. Cada cambio tecnológico en el siglo XIX iba acompañado de cambios estéticos y narrativos de la herramienta. Ha habido características que se han mantenido desde entonces, y quizás la más importante sea la de la puesta en escena que se mantiene en la actualidad. La mayor parte de la fotografía producida desde su nacimiento ha tenido una puesta en escena en mayor o menor grado. También nos hemos liberado de esa creencia de que la fotografía reflejaba la realidad y aceptamos que sólo sea una huella o imitación de aquello que “sucedió” en un determinado instante. Lo que ha cambiado desde la aparición de la era digital es el uso de la misma. Ahora nos comunicamos con imágenes que capturamos y compartimos desde cualquier dispositivo, en su mayor parte teléfonos móviles. Existe un afán irracional y obsesivo por capturarlo todo y compartirlo en las redes sociales. Hoy mientras visitaba la exposición de Robert Doisneau vi a varias personas fotografiar compulsivamente las fotografías de la exposición, en vez de analizar las imágenes y disfrutar de ellas. Muchas personas no viven la vida, sólo se limitan a capturar imágenes de todo lo que hacen, y compartirlo de forma inmediata en las redes sociales. Existe una necesidad obsesiva de mostrar cualquier acontecimiento cotidiano, exhibirse para ser observado por esa multitud de espectadores ávidos de recibir la aprobación de la comunidad virtual. Mostrar nuestra vida en imágenes es una obsesión para una mayoría de usuarios de teléfonos móviles y redes sociales.

Hace años escribí sobre este tema, y apuntaba que el mundo se dividiría en una gran mayoría de captadores de imágenes y una minoría de fotógrafos o artistas. Estos últimos usarían la herramienta desde la reflexión y la creación, a tráves de ideas o conceptos, que serian materializadas posteriormente en cualquier soporte fotográfico. Podemos volver a ese debate de la estética de la fotografía de la fotografía arte o sin-arte. Sería más acertado diferenciar entre la fotografía como forma de representación de las ideas y las capturas automatizadas que se producen cada día. Sin embargo muy pocas personas se cuestionan por el significado de las imágenes que consumimos, ya sea en el ámbito de la información o del arte.

¿Acaso las imágenes de las tragedias o las injusticias tienen algún efecto en la población que no dure más de 24 horas?

Todo se asimila y olvida. Nada produce la más mínima reflexión o autocrítica. La memoria de pez funciona a la perfección. Se ha escrito mucho sobre esto y de formas muy acertadas por filósofos que ya he citado en otras ocasiones. Quizás nos encontremos en una sociedad cada vez más alienante y fácil de manipular que sólo se mueve por la conservación del hábitat de confort de forma individual. Por lo tanto todas las manifestaciones colectivas reflejan y tienden a aceptar cualquier cosa. El pensamiento crítico es cada vez más reducido y esto afecta a las formas artísticas de producción que están controladas por el mercado del arte. La fotografía existirá siempre que fotógrafos o artistas estén dispuestos a producir imágenes que materialicen ideas, sentimientos o sensaciones personales. La producción de los captadores de imágenes ya es un equivalente de la comida rápida. Nadie se acuerda del sabor de este tipo de comida, y de la misma forma nadie recuerda las últimas diez imágenes que ha visto en una red social dos minutos antes. La reflexión y el trabajo dirigido a la consecución de los conceptos a materializar en imágenes será la base de la fotografía que nos volverá a producir ese Punctum del que hablaba Roland Barthes. La fotografía-arte se imprimirá recuperando ese objeto plano que muestra una imagen, y volveremos a disfrutar de los nuevos matices de impresión y de procesos clásicos que usaran aquellos artistas interesados en una mejor representación de sus obras.

Autor desconocido, 1870

Autor desconocido, 1870

Las formas del cuerpo desnudo han sido representadas culturalmente como una exaltación de lo bello. La sublimación del arte se reivindica por el desnudo. Desde el mundo clásico el desnudo ha sido representado siempre como la expresión de la belleza, del Eros y del deseo. Las formas y las pasiones se mostraban a través del cuerpo, convirtiéndose así en el vehículo de expresión de nuestros sueños más ocultos. La belleza del desnudo radica en su poder de evidencia, porque si lo bello tiene esa capacidad de revelación que le atribuye Platón,  el desnudo es lo que lleva esa capacidad a su summun y la realiza.

Para Descartes el desnudo significa la esencia del ser, expone más el ser y en ello radica su belleza. El poder del tacto de la piel ha sido el motor del deseo, que se ha convertido en ese potro salvaje que tenemos que cabalgar todos para sentirnos plenamente vivos. No hay más allá del desnudo, aquí empiezas y aquí acabas. El desnudo hace frente al deseo. Por eso en él nada queda más por descifrar, el desnudo no es ya signo de nada, lo insuperable está simplemente ahí mostrado. El desnudo no puede cambiar, es él mismo una vez la esencia.

El desnudo fotográfico capta en-si, en el instante y de una manera inmediata y lo más concreto: en lo sensible mismo, en la piel misma, en el desnudo mismo. Esa curva esa textura, esa sombra aquí y ahora captadas en el fulgor de un instante pero fijados para siempre, vuelven ese particular, no sólo insuperable, sino súbitamente invariable, y por ende absoluto. También el desnudo fotográfico muestra la condición de lo efímero, la sensación de la captura que lo produce en su mortalidad. El cuerpo se convierte en objeto de representación de las ideas. También  es un vehículo de transgresión mediante el uso de la metáfora visual. En el desnudo encontramos lo sensible y lo abstracto, lo físico y la idea, lo erótico y lo espiritual y por último la naturaleza y el arte. El desnudo es generoso, aquellos que se muestran así ya no tienen nada que ocultar y  entregan su esencia. La contemplación y la culminación del deseo llenaran nuestro interior de sensaciones insuperables, provocando la intención de capturar todos esos instantes. No se puede eternizar lo efímero, y las imágenes de esos recuerdos vividos estarán siempre en nuestra memoria manteniendo vivos hasta los últimos detalles.

La transgresión en el arte es necesaria para intentar remover esos pensamientos anclados en la superstición y los prejuicios. El desnudo puede ser utilizado en este sentido. Siempre ha vivido semioculto, mostrado de soslayo, o claramente censurado pese a estar representado en la tradición del arte europeo. Los bárbaros que quemaban libros también quemaban seres humanos en nombre de la superstición y como forma de controlar al pueblo y someterlo a base sangre y fuego. A veces nos asombramos de como pintores celebres que utilizaban el desnudo en sus obras sobrevivieron a la marginación y la hoguera. Hoy en día la censura permanece en el mundo del arte. Se ocultan trabajos de artistas o se provocan con actos vandálicos y la suspensión de exposiciones. El último caso ha sido el brutal ataque sufrido por el trabajo de Jock Sturges en Moscú, por un público lleno de miradas sucias y algún político del régimen. Han llegado a echar orín sobre sus imágenes. El oscurantismo irracional de aquellos que se creen poseedores de la verdad absoluta.

La piel es el reflejo del paso del tiempo en nuestro cuerpo. Nuestra decadencia se produce poco a poco sin detenerse, y va dejando sus huellas. Nos transformamos y no nos reconocemos en las fotografías de nuestra juventud. Nuestra mirada pierde su brillo y nuestro cuerpo nuestro esplendor de juventud. Pero también hay belleza en los cuerpos erosionados por el tiempo. Las formas se transforman en paisajes llenos de desniveles continuos. Usamos el cuerpo como forma de mostrar ese paso del tiempo, el cuerpo se convierte en una representación de una idea. El tiempo es una característica de la vida, y por ende del arte. La fotografía es siempre el pasado inmediato y es una herramienta con la cual podemos representar lo efímero de nuestra existencia.

Irving Penn, 1996

Irving Penn, 1996

Rafael Roa © 2015 De la serie Dead Skin / Sonya7R

Rafael Roa © 2015
De la serie Dead Skin / Sonya7R

Pío Guerendiaín © Tritones y Fugas

Pío Guerendiain © Tritones y Fugas

Pío Guerendiain Castañon (1946, Pamplona) es uno de los grandes nombres de la generación de fotógrafos que surgieron en los años ochenta, aportando una visión nueva en el ámbito de la fotografía española. Su trabajo ha estado encuadrado dentro de la fotografía documental registrando las tradiciones navarras, fotografía de viajes y otras series de paisaje conceptual como la que expone ahora en el Photomuseum de Zarautz. Tritones y Fugas es un trabajo que lleva la marca de la perfección del autor, la exquisitez técnica y esa mirada poética y minimalista con la cual selecciona el paisaje con el cual se siente identificado.

Zarautz es a Pío como Point Lobos a Ansel Adams, es el lugar que frecuenta Pío con asiduidad desde los 5 años, el refugio del autor. Estas imágenes tienen un componente onírico que invitan al espectador a sumergirse en las formas y buscar interpretaciones distintas a una mera lectura lineal de las fotografías. Pío Guerendiaín ha sido presidente de la Agrupación Fotográfica y Cinematográfica de Navarra desde 1976 a 1982, en la actualidad es presidente de honor. Es muy difícil poder encontrar la obra de Pío en la red y por lo tanto ver con detalle el historial y la dimensión de la obra de este gran fotógrafo. Tritones y Fugas se inauguró el 27 de septiembre y podremos disfrutar de esta exposición hasta el 20 de noviembre en el Photomuseum de Zarautz.

Pío Guerendiaín © Tritones y Fugas

Pío Guerendiain © Tritones y Fugas

Pío Guerendiaín © Tritones y Fugas

Pío Guerendiain © Tritones y Fugas

Pío Guerendiaín © Tritones y Fugas

Pío Guerendiain © Tritones y Fugas

Pío Guerendiaín © Tritones y Fugas

Pío Guerendiain © Tritones y Fugas

Pío Guerendiaín © Tritones y Fugas

Pío Guerendiain © Tritones y Fugas

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Es muy positivo que se vengan desarrollando festivales y bienales de fotografía para la difusión de la cultura fotográfica y artes visuales. La más reciente en añadirse a estas iniciativas ha sido la I Bienal Foto Úbeda 2016. Con el entusiasmo de la Asociación Fotográfica de Úbeda, de fotógrafos de la zona, el apoyo del Ayuntamiento de Úbeda, la Diputación de Jaén, y de otros patrocinadores, dicha bienal ha sido posible y se viene realizando desde el 1 de septiembre y finalizará el 9 de octubre. El Retrato Contemporáneo, el Desnudo, la Fotografía de Viaje y Etnográfica, la faceta de Autor, el análisis Psicológico de la imagen, el Coleccionismo Fotográfico, la Venta de Obra y el Fotoperiodismo, serán las temáticas claves que integrarán este festival de la Fotografía.

El pasado 1 de septiembre a las 19:30 horas, se inauguraron las tres exposiciones de la bienal que podrán visitarse hasta el 9 e octubre: Breve Encuentro de Julián Ochoa, 12 horas en el Louvre de Katy Gómez  y Espacio Propio de la Asociación Fotográfica de Úbeda (AFU). Estela de Castro realizó un taller de Retrato los días 24 y 25 de septiembre. Los días 7, 8 y 9 de octubre se concentran el mayor número de actividades por ser la semana en que se clausura dicha bienal. Este intenso fin de semana se abrirá el día 7 con Mercado Foto una feria de venta de obra de autor que se extenderá hasta la clausura.

Las conferencias gratuitas de los autores invitados se realizaran los días 8 y 9 de octubre y contará con la participación de los siguientes autores:  Jose María Díaz-Maroto, Julián Ochoa, Rafael Roa, Sitoh Ortega, Daniel Casares Román, Alfredo Oliva y Manu Brabo. Dichas conferencias son gratuitas y podéis solicitar la inscripción en el correo de la AFU. Estamos seguro del éxito de esta bienal y esperamos que se repita en años sucesivos. El esfuerzo y el entusiasmo de los fotógrafos implicados buscando la financiación y apoyos institucionales y privados lo han hecho posible. Toda la información en la web de la Bienal.

Presentación de la Bienal en el Ayuntamiento de Úbeda

Presentación de la Bienal en el Ayuntamiento de Úbeda

Inauguración exposición Julián Ochoa

Inauguración exposición Julián Ochoa

Inauguración exposición de Katy Gómez

Inauguración exposición de Katy Gómez

Photo Call de la Bienal

Photo Call de la Bienal

Presentación de la Bienal

Presentación de la Bienal

Púbico asistente a las exposiciones

Púbico asistente a las exposiciones

Inauguración de la Exposición de la AFU

Inauguración de la Exposición de la AFU