Rafael Roa © 2004 De Omnibus Est Dubitandum

Rafael Roa © 2004
De Omnibus Est Dubitandum

Dudar de todo, buscar incesantemente el significado de las cosas, de todo aquello que afecta a nuestra existencia. Explorar como somos a través de la piel y las sensaciones que nos produce su tacto. Describir todo aquello que nos produce y retenerlas en el recuerdo, como Petrarca sintió la belleza del paisaje. El tiempo borra las huellas de los recuerdos y se instala en la transformación de nuestros cuerpos inyectándonos el virus de la decadencia. Lo efímero se pierde como el viento golpea en nuestro rostro. La piel y las formas que provocaron nuestras pasiones ya no existen porque ya no las vemos.

Todo se transforma y la duda siempre está permanente en nuestro interior. Dudar de todo incluso de lo inevitable. Buscar los pequeños resquicios de libertad y de gozo, alejarse de todo aquello que es nocivo y nos distrae. Gozar del tiempo que nos queda y expresar en nuestras imágenes la esencia de lo que somos, alejarnos de todas las fórmulas que otros imitan en una carrera vertiginosa hacia la nada.

Rafael Roa © 2015 De la serie Dead Skin / Sonya7R

Rafael Roa © 2015
De la serie Dead Skin / Sonya7R

Manuel Zambrana © 1990 Robert Sherman

Manuel Zambrana © 1990
Robert Sherman

Manuel Zambrana (1959, Madrid) es un fotógrafo especializado en retrato y un experto en iluminación. De formación autodidacta y aficionado a la fotografía desde la infancia, sólo realizó un curso de sistema de zonas con Pepe Puga a comienzos de los años 80. En 1983 viaja al Líbano para cubrir como freelance los acontecimientos que allí se produjeron. Posteriormente se instala en Estrasburgo, colaborando con la agencia COVER, lo que le permite viajar por Europa produciendo su primera serie de imágenes del continente. Un trabajo realizado en blanco y negro en el cual nos presenta un continente de detalles y vacío de seres humanos, una mirada crítica y minimalista.

En 1987 regresa a Madrid, Manuel y yo montamos nuestro primer estudio y hemos compartido lugar de trabajo hasta 1997. En esa década se consolida como un especialista en retrato editorial y publicidad, convirtiéndose en un profesional con un excelente dominio de la iluminación y un maestro en la relación con los personajes. También ha realizado significativos ensayos de fotografía documental en Cuba y USA. En 1995 viaja a Perú con Castro Prieto y Luis de Toledo y realiza una serie de retratos selectivos de los personajes, a modo de trípticos y fotografiando el rostro y dos partes más de su cuerpo. Esta serie se adelanta estéticamente a planteamientos visuales de algunos autores contemporáneos y no fue entendida ni apreciada suficientemente en aquellos años.

Durante 14 años colaboró en producciones cinematográficas con Carlos Saura / Vittorio Storaro, Gómez Pereira, entre otros directores, ejerciendo labores de Foto-Fija y Making-off, interviniendo con sus fotografías en varios largometrajes. Su amplio dominio de la iluminación le da acceso a diferentes proyectos cinematográficos como director de fotografía.
 Sigue realizando su obra personal en paralelo a sus trabajos de editorial, publicidad y audiovisual. Publica y expone en varias salas españolas su trabajo Belleza y Decadencia a finales de 2012 y en la actualidad realiza sus trabajos comerciales en paralelo con su obra personal y con su actividad docente en la escuela PIC.A. El próximo viernes Manuel Zambrana proyectará sus trabajos en Fotonoche 2016 acompañado de autores como Alberto García-Alix, Pierre Gonnord, o Rafael Navarro. Entre los alumnos de la escuela PIC.A que también proyectaran en ese evento figuran Sergio Díaz Díaz, Cecilia Lutufyan, Irene Martín, César Pastor, Valentín Suárez. En definitiva Manuel Zambrana es uno de los autores más significativos en el panorama del retrato. Si queréis aprender de él podéis inscribiros en su próximo taller.

Manuel Zambrana © 1995 Charles

Manuel Zambrana © 1995

Manuel Zambrana © 2012 De la serie Belleza y Decadencia

Manuel Zambrana © 2012
De la serie Belleza y Decadencia

Manuel Zambrana © 2015 Ruth

Manuel Zambrana © 2015

Manuel Zambrana © 2015 Fele Martinez

Manuel Zambrana © 2015
Fele Martinez

Manuel Zambrana © 2015 Eva, de la serie Mujeres

Manuel Zambrana © 2015
Eva, de la serie Mujeres

Rafael Roa © 2015 Dead Skin, 23 untitled

Rafael Roa © 2015
Dead Skin, 23 untitled

Only Skin by Laura Terré

Rafael Roa has also focused on the skin, with the intention to develop the concept of existence. Dead Skin is the title chosen to turn our gaze on a set of photographs of posed bodies which are an entirety portrait of the flesh that we are. His desire is to stress that constant inertia that leads the living bodies to death and that leaves traces printed on their skin, wrinkles, tattoos and mutilations, marks inflicted as pass rituals. Due to the documentary effect of photography that puts us on the trail of the living, eternally alive, through the work of freezing the moment, even in the case of aged bodies, almost blue, and deprived of the context of their lives, we don’t see corpses, we see friends, parents, lovers, coworkers.

Roa cuts the bodies into fragments, following a tradition that began with artistic photography of the early twentieth century. Those photographers disregarded for the first time the strict description of the proportions of the human body that had been carried out in nude photography to serve as a model for painters and sculptors. The modern photographers freely interpreted the body shapes and they dared to cut off the head and limbs to avoid any spatial reference. The body shapes are incomprehensible and the suppression of the face and eyes avoided all distraction, all communication with the person. Everything was reduced to flesh. We have magnificent icons in the tradition of abstract nude. As the early trials of Imogen Cunningham and Edward Weston. The portraits of Georgia O’Keefe’s feelings through their hands and equivalent the clouds of Alfred Stieglitz. And at the end of twentieth century, when prejudices to look at the naked body and conventions and taboos are lost, we have the beautiful series of self-portraits by John Coplans (his aged skin of the torso and its separate members of the body) . Or the hyperrealistic series of fragments in black and white, also with aged skin and bushy hairs and wrinkles of Robert Davies. And other style, which searches the beauty of young bodies, they are the unforgettable implausible fragments by Robert Mapplethorpe, who created a beauty body trend in the eighties. Or Bill Brandt, who surprised us with his outdoors nudes in mimesis with boulders from the beaches.

Roa’s photographs follow this tradition, but they do not seek abstraction nor are merely aesthetic , much less documentary (saving the detail of tattoos that give us a clue on the culture of the bodies). Its erotic content refers to an action stopped in time, in which we perceive the subject restless, busy in their passions and sometimes not very content with their physical transformation. The nude becomes a portrait “otherwise”. It was a genre exploited by photography since its origins, both privately and professionally. Unlike painting and drawing in which nude sublimated the human in beauty stereotypes, photography always liked the body as it is. So erotic photography intimidates those who contemplate it because of its realism that particularized personal details. The punctum, that Barthes said as inescapable real place. Photography is brash and gritty. When we look at a naked body, it makes us to hold our breath. Many blush to the erotic photos, they look sideways or take it to a corner and “use it” as pornography, because they feel the contact of the skin where they put their gaze. The mere eye contact produces in them the experience and need solitude for contemplation. The proximity is so strong! The viewer guides its photography experience, creating plans according to their interest and deciding to look at everything at once in the distance or only to look at certain details of the foreground.

Faced with the bodies that Rafael Roa portrays we don’t have much freedom. He diverts our attention from the volume and forms and he focuses on the most superficial: the texture and color of the skin. In these photographs, our gaze is caught inside the skin taut as a parchment lampshade . We see the naked from the vacuum of its volumes, in a diving vision, magic, converting the spheres in concavities.He does this by fragmenting the bodies and using an artificial dominant blue light, as if it was a submerged and amniotic vision. The weightless bodies flow like luminescent air bubbles. The purity of the waters that bath it , works as magnifying glass on the fine hair strokes, on the capillary veins, wrinkles and marks of underwear. We even see what we do not want to see. We know, in any case, that defects will be concealable and beyond that carnal contingency, the human being will wear clothing that will return their soul, hide all their embarrassments and reveal their class differences. May even look for a face in the mirrors where to encastrar their eyes that will bring the gaze and thus stop being only skin.

Dead Skin is a Rafael Roa’s art work

link to buy the book: http://www.rafaelroa.net/libros-deadskin.php

Ultrainocencia de Manuel Arija

Ultrainocencia de Manuel Arija

El director Manuel Arija lleva a la gran pantalla la pieza teatral ULTRAinocencia. La película, en la que entre otros participará también Sergi López, se financia por colaboración popular a través del micromecenazgo. La compañía castellonense de teatro formada por Pablo Molinero y David Climent (loscorderos.sc) salta al cine por primera vez. Manuel Arija tiene una importante trayectoria como director de cortometrajes y afronta su primer largo con este proyecto.


ULTRAinocencia es una distopía del presente actual. La humanidad ha perdido casi por completo la fe en un ser divino. Nuestros héroes Adán y Orión son una excepción. Juntos han desarrollado un complejo sistema que les permite moverse entre dimensiones, usando la danza y el movimiento físico con las emisiones de radio. Han sido elegidos por una delegación religiosa para buscar y traer evidencias de la existencia de una entidad superior. Para ello viajarán en una nave diseñada para la dedicación a esta causa, la oración y el mantenimiento de su pureza espiritual y mental. El paso del tiempo y la falta de éxito convierte sus vidas en algo rutinario que tambalea sus ilusiones y esperanzas. Accidentalmente Orión descubre una revista escondida en el baño común. Adán la ha mantenido en secreto durante todos estos años. Rota su confianza le lleva a pensar que esa revista ha sido la causante de todos sus fracasos. Orión intenta estrangularlo y casi lo mata. Incapaces de recuperar la confianza mutua y en una crisis de fe, su única forma de sobrevivir será encontrando a Dios.

Fechas de rodaje

23-24 Julio – Almeria (chirivel)  9 Agosto – 2 septiembre – Barcelona y Banyolas (girona) 5-6 septiembre Teruel


Esta ha sido la forma de financiar la película y podéis hacer aportaciones en el siguiente enlace en el cual podréis ver las recompensas y el calendario del proyecto. Quedan 3 días para apoyar este interesante proyecto.

Otros Enlaces



Los Corderos ©rojobarcelona

Los Corderos

El director Manuel Arija

El director Manuel Arija

Cupid and Centaur in the Museum of Love, 1992 Fotografía, gelatina de plata sobre papel (Edición 6/12) 107 x 91 cm

Cupid and Centaur in the Museum of Love, 1992
Fotografía, gelatina de plata sobre papel (Edición 6/12)
107 x 91 cm

Joel-Peter Witkin (1939, NY, USA) expone en la galería Michel Soskine INC. de Madrid una selección de sus obras de los años 80 y 90 con sus trabajos más recientes. Todos recordamos aquella exposición de 1988 en el MNACRS comisariada por Alain Dupuy. La muestra actual nos da la posibilidad de reencontranos con este gran artista que no separa su vida de su obra, reflejando su mundo interior y onírico con una estética tan personal que lo ha convertido en un artista único. Sus influencias del van desde Giotto a la fotografía del siglo XIX, y se le ha comparado con artistas como Goya o el Bosco.

Witkin y su mundo macabro y oscuro se pasea por lo mórbido, lo perverso lo erótico y por todas aquellas creencias que el hombre ha inventado para la justificación de su propia existencia. La estética de un mundo oscuro por el cual muchos artistas transitaron antes, creando el claroscuro y la representación de un mundo interior tormentoso. La belleza plástica de la muerte, cabalgando sobre el eros como si de un potro salvaje se tratase, y lo efímero melancólico como aderezo de una narrativa brutal y explosiva que aterroriza a unos y provoca admiración en aquellos que saben apreciar la diferencia entre un artista y la gran masa de aburridos imitadores de las estéticas que fabrica el mercado. Quizás nos encontremos delante de la exposición más atractiva de PHE2016, aunque se encuadre dentro de su Festival Off y la podremos visitar hasta el 30 de julio. Las obras de Witkin de esta exposición oscilan entre 5000,00€ y 50.000,00€ dependiendo de tamaños y tiradas.

Amour, Nuevo México​, 1987 Fotografía, gelatina de plata sobre papel (Edición 3/3)     104 x 104 cm

Amour, Nuevo México​, 1987
Fotografía, gelatina de plata sobre papel (Edición 3/3)
104 x 104 cm

Eve knighting Daguerre, 2003 Fotografía, gelatina de plata sobre papel (Edición 3/12) 84 x 98 cm

Eve knighting Daguerre, 2003
Fotografía, gelatina de plata sobre papel (Edición 3/12)
84 x 98 cm

Religion of Self Interest, Nuevo México, 2013 Fotografía, gelatina de plata sobre papel (Edición 2/6) 75,5 x 62 cm

Religion of Self Interest, Nuevo México, 2013
Fotografía, gelatina de plata sobre papel (Edición 2/6)
75,5 x 62 cm