Aquellos Ojos Verdes

rafael roa © 2001 – Laura Gutierrez, modelo

Nunca unos ojos verdes me habían mirado así y eso que yo me protegía detrás de la cámara,
incluso de esta forma su mirada me atravesaba. Era muy bella, daba igual si se soltaba el pelo o
se lo recogíamos para vestirla de hombre, era fresca, bella, sensual y espontánea.
Trabajar con ella era un día de buen rollo, buenas fotos, y al final siempre una pizza y algunas
fotos extras para nosotros, sólo por el afán de hacer algo interesante y diferente.
Laura me ha dado la posibilidad de hacer buenas fotografías, trabajar en equipo y que eso
funcione siempre es algo que produce una satisfacción más plena.
Siempre he creído en la suma de talentos, en el esfuerzo colectivo para conseguir algo.
Los que hemos hecho fotografía de moda sabemos que el resultado final es la suma de unos
buenos trabajos individuales, así funcionan las cosas.
El éxito en la mayor parte de las profesiones es la suma de los diferentes esfuerzos individuales.
Las sociedades que funcionan son aquellas que son más justas y las gentes se sienten respetadas, protegidas y responsabilizadas en remar en una misma dirección.
Por eso cuando las personas perciben el abuso, la corrupción, la injusticia y la incompetencia
en el poder se rebelan contra ese estado de cosas y nada funciona, la historia nos ha dado ya
numerosos ejemplos.
Pero el poder es torpe y déspota, hay políticos que pretenden traer de nuevo los modos de la
revolución industrial para mantener sus privilegios y ocultar sus incompetencias y sus errores.
El poder económico es avaro, no quiere contribuir al bienestar social de la sociedad de la cual
extrae sus plusvalías y se beneficia del dinero público para mantener sus privilegios, gracias a
los títeres que gobiernan, y que se convierten en sus lacayos, estos les hacen a medida un
conjunto de leyes para que tengan vías de escape al pago de los impuestos. Hacen trampas en
una partida en que los ases siempre los llevan ellos.
La incultura de las masas ayuda a que ese estado de cosas se mantenga en el poder y sigan
cometiendo sus desmanes, muchas dictaduras han sido vitoreadas por masas incultas y sin
capacidad de crítica, pan y circo que usaban los romanos con éxito.
La fotografía ha servido para reflejar las injusticias que se cometen, y como recuerdo de lo que
ya pasó, aunque el poder las manipule siempre hay algunas que muestran la verdad que ellos
quieren ocultar.
Me niego a volver a tiempos pasados y a modos e injusticias que no se corresponden con el status
de las sociedades más justas y avanzadas, de las cuales pese a sus defectos debiéramos aprender. Sociedades en que la trampa y la corrupción son perseguidas y señaladas con el dedo acusador
por todos los ciudadanos, son sociedades que están peldaños por arriba de aquellas que lo
fomentan y que premian a los pillos y los tramposos.
La bestia parda sigue escupiendo improperios contra la inteligencia de los ciudadanos que la
tienen, los que no tienen sentido crítico la aplauden igual que sus padres iban a la plaza de Oriente
a levantar el brazo en homenaje al criminal que gobernaba.
Me quedan muchas cosas, la capacidad de rebelión contra la injusticia y la posibilidad de seguir buscando miradas sinceras como la de Laura que me toque la fibra sensible aunque la cámara
me proteja.

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